El arte de habitar la contradicción
Hacer las paces con todo lo que somos
Durante mucho tiempo, creía que había una línea clara: los buenos de un lado, los malos del otro. Yo, por supuesto, del lado correcto.
Pero la experiencia, en todos los espacios que habito, acompañando a otros/as y atravesándome a mí misma, me fue mostrando otra cosa.
La magia no está en tener razón.
La magia está en aprender de lo que nos contradice.
En ese momento incómodo en el que algo no encaja, en el que la historia que contábamos sobre nosotros empieza a tambalearse. Ahí, justo ahí, empieza el movimiento.
Hoy entiendo que no somos seres coherentes todo el tiempo.
Somos complejos. Somos contradictorios. Somos, a veces, lo que criticamos.
Y reconocer eso no nos hace peores. Nos hace más responsables.
Porque cuando dejamos de ver el daño como algo que solo habita en “los otros y las otras”, empezamos a mirarnos con más honestidad. Y desde ahí, algo cambia: ya no se trata de señalar, sino de comprender; no de castigar, sino de transformar.
Tal vez la verdadera magia está ahí:
en atrevernos a mirar nuestras propias grietas,
y aun así, elegir hacernos cargo.
Diana Sofia Benavides Lasso